Pólipos de colon

Los pólipos de colon son crecimientos que aparecen en el revestimiento interno del colon o recto. Son frecuentes, especialmente a medida que aumenta la edad, y muchas veces no producen ningún síntoma.

Encontrar un pólipo durante una colonoscopía no significa tener cáncer. Sin embargo, algunos tipos de pólipos pueden transformarse con el tiempo en lesiones precancerosas y, eventualmente, en cáncer colorrectal.

Por eso, detectarlos y, cuando corresponde, eliminarlos mediante una polipectomía es una de las herramientas más importantes para prevenir el cáncer colorrectal.

¿Qué son los pólipos de colon?

Un pólipo de colon es un crecimiento anormal de tejido que aparece en la mucosa que recubre el interior del colon.

Los pólipos pueden tener diferentes formas y tamaños. Algunos son pequeños y planos, mientras que otros pueden tener un tallo y sobresalir hacia el interior del colon.

No todos los pólipos tienen el mismo riesgo. Su importancia depende de diferentes características, como:

  • Tipo de pólipo.
  • Tamaño.
  • Cantidad.
  • Ubicación.
  • Características observadas durante la colonoscopía.
  • Resultado de la anatomía patológica.

Por este motivo, cuando se encuentra un pólipo, generalmente se analiza el tejido para conocer exactamente de qué tipo se trata.

¿Todos los pólipos de colon son peligrosos?

No.

Algunos pólipos tienen un riesgo muy bajo de transformarse en cáncer, mientras que otros pueden considerarse lesiones precancerosas.

El riesgo no depende solamente del tamaño. También son importantes el tipo de pólipo, sus características microscópicas, la presencia de displasia y la cantidad de lesiones encontradas.

Por eso, tener un pólipo no significa automáticamente tener cáncer, pero sí puede indicar la necesidad de realizar un seguimiento adecuado.

¿Cuáles son los tipos de pólipos de colon?

Existen diferentes tipos de pólipos y lesiones polipoides.

Pólipos adenomatosos

Los adenomas son especialmente importantes porque algunos pueden evolucionar hacia un cáncer colorrectal con el paso del tiempo.

Dentro de los adenomas pueden encontrarse:

  • Adenomas tubulares.
  • Adenomas tubulovellosos.
  • Adenomas vellosos.

Su riesgo depende de diferentes características, entre ellas el tamaño, la cantidad y el grado de displasia.

Pólipos serrados

Las lesiones serradas constituyen otro grupo de pólipos que puede tener importancia en la prevención del cáncer colorrectal.

Entre ellas se encuentran las lesiones serradas sésiles y los adenomas serrados tradicionales.

Algunas pueden ser difíciles de identificar porque pueden ser planas y presentar una apariencia sutil durante la colonoscopía.

Por eso, la experiencia del endoscopista y una adecuada preparación intestinal son importantes para detectar este tipo de lesiones.

Pólipos hiperplásicos

Los pólipos hiperplásicos pequeños suelen presentar un riesgo bajo.

Sin embargo, la evaluación depende de su tamaño, cantidad, ubicación y características. Algunas lesiones serradas pueden parecerse a pólipos hiperplásicos, por lo que el análisis anatomopatológico ayuda a establecer el diagnóstico correcto.

¿Cuáles son los síntomas de los pólipos de colon?

Una de las características más importantes de los pólipos de colon es que muchas veces no producen síntomas.

Cuando aparecen manifestaciones, pueden incluir:

  • Sangrado rectal.
  • Sangre oculta en materia fecal.
  • Anemia por pérdida crónica de sangre.
  • Cambios persistentes en el ritmo intestinal.
  • Diarrea o constipación.
  • Cambios en el aspecto de las deposiciones.
  • Molestias abdominales, especialmente cuando las lesiones son grandes.

La ausencia de síntomas no significa que no existan pólipos.

De hecho, una persona puede sentirse completamente bien y tener pólipos que solo pueden detectarse mediante un estudio de prevención, como la colonoscopía.

¿Se puede tener un pólipo de colon sin saberlo?

Sí.

Muchos pólipos son asintomáticos y se descubren durante una colonoscopía realizada como estudio preventivo o por otra indicación médica.

Esta es una de las razones por las que los controles de detección del cáncer colorrectal tienen tanta importancia.

¿Por qué aparecen los pólipos de colon?

No existe una única causa que explique todos los pólipos.

El riesgo aumenta con la edad y puede estar relacionado con diferentes factores.

Entre ellos se encuentran:

  • Antecedentes personales de pólipos.
  • Antecedentes familiares de pólipos o cáncer colorrectal.
  • Determinadas alteraciones genéticas hereditarias.
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Tabaquismo.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Algunos hábitos alimentarios.
  • Antecedentes de determinadas enfermedades intestinales.

También existen personas que desarrollan pólipos sin presentar factores de riesgo evidentes.

Por eso, la ausencia de antecedentes familiares no significa que una persona esté libre de riesgo.

¿Los pólipos de colon pueden convertirse en cáncer?

Algunos sí.

Una de las vías más conocidas de desarrollo del cáncer colorrectal comienza con determinados pólipos, especialmente algunos adenomas, que pueden acumular cambios celulares a lo largo del tiempo.

Este proceso generalmente no ocurre de un día para el otro.

La importancia de la prevención radica precisamente en detectar las lesiones antes de que evolucionen.

No todos los pólipos se convierten en cáncer, pero identificar aquellos que tienen potencial precanceroso y retirarlos puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

¿Cómo se diagnostican los pólipos de colon?

Los pólipos pueden detectarse mediante diferentes métodos de evaluación del colon.

Colonoscopía

La colonoscopía permite observar directamente el interior del colon y el recto mediante un colonoscopio.

Además de detectar pólipos, tiene una ventaja fundamental: en muchos casos permite extraerlos durante el mismo procedimiento.

Esto convierte a la colonoscopía en una herramienta tanto diagnóstica como terapéutica.

Test de sangre oculta en materia fecal

Los estudios de materia fecal pueden detectar pequeñas cantidades de sangre que no son visibles a simple vista.

Un resultado positivo no significa necesariamente que exista un pólipo o cáncer, ya que el sangrado puede tener diferentes causas.

Cuando un estudio de detección da un resultado anormal, puede ser necesario realizar una colonoscopía para examinar directamente el colon.

Otros estudios

Existen otros métodos para evaluar el colon, como la colonografía por tomografía.

Sin embargo, cuando se encuentra una lesión que necesita ser retirada, generalmente será necesaria una colonoscopía convencional para realizar la extracción.

¿Qué pasa si encuentran un pólipo durante una colonoscopía?

En muchos casos, el pólipo puede retirarse durante la misma colonoscopía.

Este procedimiento se denomina polipectomía.

El pólipo extraído se envía posteriormente a anatomía patológica, donde se analiza al microscopio para determinar su tipo y sus características.

El resultado es fundamental para establecer el seguimiento que deberá realizarse posteriormente.

¿Qué es la polipectomía?

La polipectomía es un procedimiento endoscópico que permite extraer un pólipo del colon durante una colonoscopía.

Dependiendo del tamaño, forma, ubicación y características de la lesión, pueden utilizarse diferentes técnicas de resección.

En lesiones más grandes o complejas pueden ser necesarias técnicas endoscópicas avanzadas, como la mucosectomía u otros procedimientos especializados.

Una vez retirada la lesión, el tejido se envía a anatomía patológica.

El objetivo no es solamente eliminar el pólipo, sino también conocer exactamente qué tipo de lesión era y si fue retirada completamente.

¿Qué significa el resultado de anatomía patológica?

El informe de anatomía patológica permite determinar qué tipo de pólipo se encontró y si presenta características que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer.

Puede informar, entre otros aspectos:

  • Tipo de pólipo.
  • Tamaño.
  • Presencia de displasia.
  • Grado de displasia cuando corresponde.
  • Características microscópicas.
  • Si existen signos de transformación maligna.

La interpretación debe realizarse junto con el informe de la colonoscopía.

Por ejemplo, conocer que una persona tuvo “un pólipo” no es suficiente para determinar cuándo debería realizarse el próximo control. Es necesario saber cuántos pólipos se encontraron, qué tamaño tenían, qué tipo eran y si fueron retirados completamente.

¿Cada cuánto hay que repetir la colonoscopía después de encontrar un pólipo?

No existe un único intervalo que sirva para todas las personas.

El momento del próximo control depende de los resultados de la colonoscopía y de la anatomía patológica.

En determinados pacientes con adenomas de bajo riesgo, el seguimiento puede ser más prolongado. En cambio, cuando existen múltiples adenomas, lesiones grandes, determinados tipos histológicos o displasia avanzada, puede recomendarse una nueva colonoscopía en un período más corto.

Como referencia, en pacientes seleccionados con colonoscopía de buena calidad y resección completa, las recomendaciones internacionales contemplan intervalos como:

  • 1 a 2 adenomas tubulares menores de 10 mm: aproximadamente 7 a 10 años.
  • 3 a 4 adenomas menores de 10 mm: aproximadamente 3 a 5 años.
  • 5 a 10 adenomas menores de 10 mm: aproximadamente 3 años.
  • Adenoma de 10 mm o más, determinados componentes vellosos o displasia de alto grado: generalmente 3 años.
  • Resección fragmentada de una lesión grande: puede requerir un control mucho más temprano.

Estos intervalos son orientativos y no reemplazan la indicación individual del gastroenterólogo.

La calidad de la preparación intestinal, la visualización del colon y la certeza de una extracción completa también influyen en la decisión.

¿Los pólipos de colon pueden volver a aparecer?

Sí.

Una persona que tuvo pólipos puede desarrollar nuevos pólipos en el futuro.

Esto no significa necesariamente que el pólipo original haya vuelto a crecer. Puede tratarse de una nueva lesión.

Por este motivo, algunas personas necesitan controles periódicos mediante colonoscopía.

El intervalo depende del riesgo individual y del resultado de los estudios anteriores.

¿Cómo prevenir los pólipos y el cáncer colorrectal?

No todos los pólipos pueden prevenirse, pero existen medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer colorrectal y permiten detectar lesiones en etapas tempranas.

Entre ellas se encuentran:

  • Realizar los controles de detección recomendados según la edad y el riesgo individual.
  • Mantener un peso saludable.
  • Realizar actividad física de manera regular.
  • Evitar el tabaquismo.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol.
  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Consultar ante antecedentes familiares de cáncer colorrectal o pólipos.
  • Cumplir con los controles indicados después de una polipectomía.

La prevención es especialmente importante porque los pólipos pueden desarrollarse sin producir síntomas.

¿Cuándo consultar con un gastroenterólogo?

Es recomendable consultar si aparece:

  • Sangrado rectal.
  • Sangre en la materia fecal.
  • Un resultado positivo en un test de sangre oculta.
  • Anemia sin una causa conocida.
  • Cambios persistentes en el ritmo intestinal.
  • Pérdida de peso sin explicación.
  • Antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
  • Antecedentes personales de pólipos.
  • Una indicación médica de realizar un estudio de prevención.

También es importante consultar para determinar cuándo corresponde comenzar los controles preventivos del colon.

Preguntas frecuentes sobre pólipos de colon

¿Tener pólipos en el colon significa tener cáncer?

No. La mayoría de los pólipos no son cáncer. Sin embargo, algunos pueden ser lesiones precancerosas y, si no se detectan y tratan, algunos pueden evolucionar con el tiempo.

¿Los pólipos de colon producen síntomas?

Muchas veces no. Algunos pueden producir sangrado, anemia, cambios en el ritmo intestinal u otras molestias, especialmente cuando son grandes.

¿Qué tamaño de pólipo es peligroso?

El tamaño es uno de los factores que se tienen en cuenta, pero no es el único. También importan el tipo de pólipo, la cantidad, la ubicación y sus características microscópicas.

¿Todos los pólipos se deben sacar?

La conducta depende del tipo, tamaño, ubicación y características de la lesión. Muchos pólipos se pueden retirar durante la colonoscopía, mientras que algunas lesiones requieren técnicas endoscópicas específicas o una evaluación especializada.

¿La colonoscopía puede eliminar los pólipos?

Sí. Una de las principales ventajas de la colonoscopía es que permite detectar y, en muchos casos, retirar los pólipos durante el mismo procedimiento.

¿Qué pasa después de sacar un pólipo?

El tejido se envía a anatomía patológica para determinar qué tipo de pólipo era y cuáles son sus características. Con esa información, el gastroenterólogo puede establecer si es necesario realizar controles posteriores y cuándo.

¿Los pólipos pueden volver a aparecer?

Sí. Una persona que tuvo pólipos puede desarrollar nuevos pólipos con el tiempo. Por eso, según el riesgo individual, puede ser necesario realizar colonoscopías de seguimiento.

¿A qué edad hay que empezar a controlar el colon?

La edad para comenzar el control depende del riesgo individual y de las recomendaciones de prevención vigentes. En personas de riesgo promedio, diferentes organizaciones recomiendan comenzar el rastreo del cáncer colorrectal alrededor de los 45 años.

Cuando existen antecedentes familiares, enfermedades intestinales o síndromes hereditarios, los controles pueden comenzar antes y requerir un seguimiento diferente.

¿Te encontraron pólipos en el colon o tenés que realizarte una colonoscopía?

Detectar un pólipo permite actuar antes de que una lesión de riesgo pueda avanzar.

En IGEA podés realizar una evaluación gastroenterológica y estudios endoscópicos para la detección y tratamiento de pólipos de colon, según la indicación médica.

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