Gastritis: Qué es, síntomas, causas y tratamientos médicos

La gastritis es la inflamación de la mucosa gástrica, es decir, la capa que recubre el interior del estómago. Esta inflamación puede ocurrir repentinamente y durar poco tiempo (gastritis aguda), o desarrollarse de manera gradual y persistir durante meses o años (gastritis crónica).

Esta condición es sumamente frecuente y afecta a casi todas las personas en algún momento de su vida. Aunque en la mayoría de los casos es leve y no tiene efectos duraderos, si no se trata adecuadamente puede derivar en complicaciones severas.

¿Cuáles son las causas de la gastritis?

Hay una gran diversidad de factores que pueden irritar la pared del estómago. Las principales causas incluyen:

  • Infección por Helicobacter pylori: Esta bacteria, que vive en la capa interna del estómago, es sumamente frecuente (afecta a cerca del 50% de la población mundial). Es el agente principal de la gastritis crónica y las úlceras. Dado que es un factor de riesgo para el cáncer gástrico, una vez diagnosticada, debe ser erradicada.
  • Uso de medicamentos: La toma frecuente de aspirina o analgésicos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como el ibuprofeno, puede causar gastritis dependiendo de la dosis y la susceptibilidad del paciente.
  • Hábitos alimenticios y estilo de vida: El abuso de alcohol, el exceso de café, el tabaquismo y el consumo recurrente de alimentos muy irritantes (cítricos, picantes o condimentos fuertes) dañan la mucosa gástrica.
  • Estrés y ansiedad: El estrés extremo (físico o emocional) puede alterar la producción de ácidos y la barrera protectora del estómago.

Síntomas principales de la gastritis

Las manifestaciones pueden ser muy variadas; de hecho, un buen porcentaje de pacientes puede tener inflamación sin presentar síntomas evidentes. Cuando los síntomas aparecen, los más frecuentes son:

  • Dolor, ardor o quemazón en la parte superior del abdomen (boca del estómago), que puede empeorar o mejorar tras comer. (En ocasiones, el dolor se irradia al pecho y se confunde con problemas cardíacos).
  • Sensación de saciedad precoz o “llenura” tras ingerir pocas cantidades de alimento.
  • Náuseas recurrentes y, en casos severos, vómitos.
  • Indigestión pesada y pérdida del apetito.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico debe comenzar siempre con una historia clínica completa y un examen físico realizado por un especialista en .

La forma más precisa, segura y definitiva de diagnosticar esta afección es mediante una . Este es un procedimiento ambulatorio de pocos minutos en el que se introduce un tubo delgado con una cámara para evaluar directamente el estómago.

La endoscopía permite tomar pequeñas muestras (biopsias) para detectar la presencia de Helicobacter pylori y evaluar posibles cambios celulares de riesgo (como atrofia o metaplasia intestinal), previniendo complicaciones a largo plazo.

Adicionalmente, el médico puede solicitar exámenes de laboratorio (para descartar anemia o sangre oculta en heces) o ecografías abdominales para descartar otros problemas digestivos.

Tratamientos médicos para la gastritis

El tratamiento siempre dependerá de la causa subyacente que esté originando la inflamación:

  • Erradicación de bacterias: Si se detecta Helicobacter pylori, el tratamiento principal será un esquema de antibióticos recetados por el especialista.
  • Medicamentos inhibidores de ácido: Los síntomas suelen controlarse con inhibidores de la bomba de protones (IBP) como el , esomeprazol o pantoprazol, que disminuyen drásticamente la producción de ácido gástrico para permitir que el estómago sane.
  • Cambios en el estilo de vida: Es imperativo suspender los medicamentos agresores (siempre bajo supervisión médica), así como el alcohol, el tabaco y los alimentos irritantes, apoyándose idealmente en un plan de especializado.

En casos de gastritis severa o ulcerosa con sangrado, puede requerirse intervención endoscópica de urgencia.

Precauciones y signos de alarma

La precaución más importante es evitar la automedicación (como el abuso crónico de antiácidos) y consultar a tiempo para obtener un diagnóstico oportuno.

Debes acudir de urgencia a un médico si presentas:

  • Dolor abdominal severo e incapacitante.
  • Vómitos con sangre o con aspecto de “borra de café”.
  • Heces negras, oscuras o alquitranadas.
  • Pérdida de peso involuntaria.

Es Jefe de Servicio de Gastroenterología y Endoscopía en el Hospital de la Asociación Médica Dr. Felipe Glasman (HAM) y Director del Instituto de Gastroenterología y Endoscopía Avanzada (IGEA) de Bahía Blanca.

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